6 curiosidades que esconde el Monasterio de Piedra

El Monasterio de Piedra es un enclave singular en el que no solo el agua tiene un papel protagonista, sino que los árboles también son un elemento muy importante para comprender el entorno. En el Parque-Jardín Histórico se contabilizan al menos 50 especies de árboles y arbustos autóctonos, lo que lo convierte en un bosque de ribera en un excelente estado de conservación. La gran diversidad botánica que atesora se debe a que es un biotopo singular llamado de frontera, que se encuentra entre una zona de vegetación de tipo estepario propia del Sistema Ibérico, y una vegetación de fondo de valle mediterráneo propia de ríos como el Jalón, en el que desemboca el río Piedra. Fue propiedad eclesiástica durante 640 años y tras la desamortización ha estado en manos de una familia con mentalidad
conservacionista que, además de preservarlo de la destrucción a mediados del siglo XIX, llevó a cabo la introducción de una treintena de especies ornamentales o de jardinería.

Las curiosidades más destacadas sobre los árboles que se encuentran en el
Monasterio de Piedra son:

    •  Es de los pocos lugares en la península donde se conserva en su estado natural el almez. El almez es un árbol de llanuras de ribera, típico del clima mediterráneo. Actualmente es difícil encontrar bosques de almez como los del Monasterio de Piedra, es debido a que las llanuras de ribera suelen ser muy fértiles y, por tanto, en su mayoría, han sido roturadas para su cultivo. Los pocos bosques de este tipo que quedan en España han sido protegidos.

    • Se pueden ver algunos de los fresnos más altos de España. Junto con el almez, es el árbol más abundante y característico de la zona. En el parque se pueden observar algunos de los ejemplares más altos de España, de hasta 40 metros.

    • Se estima que el árbol más longevo del parque tiene alrededor de 500 años.

    • El río Piedra, columna vertebral del lugar, tiene unas cualidades que son vitales para la flora y la fauna que lo habita. Sus aguas limpias y corrientes, con mucha pendiente, favorecen su oxigenación.

    • El Parque da cobijo a especies poco comunes como el ciervo volador, el escarabajo más grande de Europa, o el mirlo acuático, ave que solo vive en aguas limpias, bien conservadas y en las que pueda encontrar abundancia de invertebrados acuáticos.

    • Varias especies de rapaces anidan de forma natural en los cañones del río Piedra: buitre leonado, halcón peregrino, alimoche, búho real y, en los árboles, cárabos y autillos. Además, en las cercanías hay águila real, águila calzada, águila culebrera, milano real y aguiluchos laguneros.